El Monasterio de Sumela

Cuando uno viaja a Turquía no para de encontrar lugares maravillosos e insospechados. Uno de ellos es el Monasterio de Sumela que se encuentra cerca de Trabzon, en el nordeste de Turquía. Una vez all también hay que visitar la interesante ciudad de Trabzon, la costa del mar Negro y las tumbas de roca de Amasya.

El Monasterio de la Virgen negra de Sumela está tallado en un hueco en la parte rocosa de una montaña, a unos 350 metros del valle que hay a sus pies. A menudo cubierto por la niebla, parece agarrarse a la montaña sobre un empinada garganta en una ubicación prácticamente innacesilbe, rodeado por pequeños y oscuros pinos.

El monasterio fue fundado en el siglo IV por l Bendito Barrabás, un monje griego que trajo consigo un icono milagroso de la Virgen María, que se cree que fue obra de San Lucas. En 1340, el santuario fue reconstruido y ampliado por el emperador Alexios III, y hay frescos en la iglesia principal que narran su coronación aquí.

Con el paso de los siglos, se fueron añadiendo más tesoros a este santuario sagrado y se pintaron más frescos. Siguió siendo uno de los centro más importantes de la iglesia bizantina.

Después de la Primera Guerra Mundial y el conflicto greco-turco, los griegos fueron expulsados de Turquía y los monjes escondieron tantas cosas como pudieron antes de su partida, incluso el icono.

En 1931, el gobierno turco permitió que recuperaran el icono y se lo llevaran de vuelta a Grecia. Así, el monasterio abandonado y sus gloriosos frescos iniciaron su decadencia por falta de mantenimiento, hasta que se empezó una restauración profunda en la década de los noventa.

Una excursión de 40-50 minutos por las montañas te llevará hasta la escalinata del monasterio, que es un complejo con dormitorios, patios y pasillos y capillas estructurado alrededor de la iglesia principal. Sin duda, un lugar inolvidable en el que se disfrutará plenamente. Recomiendo llevar una buena cámara de fotos para recordar nuetra visita al Monasterio de Sumela.

Foto vía Obras Misionales Pontificio Episcopales de México

Dejar respuesta