El Baptisterio, un icono de Florencia

Baptisterio de Florencia

Cuando uno visita Florencia tiene numerosos lugares que conocer y disfrutar. La ciudad italiana recibe cada año miles y miles de turistas llegado de todos los rincones del mundo. Es uno de los mayores hitos turísticos de Italia.

En el corzón de la ciudad, en la plaza de San Giovanni, reina la basílica de San Juan, consagrada baptisterio de Florencia en 1128.  De forma octogonal y coronado por un techo piramidal, el baptisterio románico sorprende por su tamaño, que recuerda al panteón de Roma. Este edificio ilustra perfectamente la evolución de las ideas, de la decoración y de la arquitectura florentinas.

La puerta sur del baptisterio es el primer monumento realizado en bronce en la ciudad de Florencia en 1330, por Andrea Pisano. Está dividad en 28 compartimentos, 20 de los cuales ilustran la vida de San Juan Bautista, patrón de Florencia. Las escenas se leen de arriba abajo y de izquierda a derecha.

Por su lado, la puerta norte fue realizada en 1401 por el joven orfebre Lorenzo Ghiberti como resultado de un concurso que lo enfrentó especialmente a Brunelleschi. En concordancia con la puerta sur, el artista dividió las hojas en  28 compartimentos cuadriobulados donde se insertan, de manera muy naturalista, escenas de la vida de Cristo.

También sobresale las puertas del Paraíso. Estas puertas de bronce dorado, dividades en diez paneles que narran episodios del Antiguo Testamento (copias) constituyen la obra maestra de Ghiberti, que dedicó 25 años a su realización. Aplicando las reglas matemáticas de la perspectiva apreciadas en el Renacimiento, el artista alcanzó aquí la perfección en la expresión de la profundidad y del movimiento.

Puertas del Baptisterior de Florencia

En el interior del baptisterio, los mosaicos del ábside muestran un sorprendente Juicio Final dominado por la figura de un Cristo sobrio (1371). A la derecha del altar, la tumba del antipapa Juan XXIII, destituido en 1418 y protegido por los Médicis, fue esculpida por Donatello.

Por último, los mosaicos de los siglos XIII y XIV, realizados en su mayoría por Cimabue, cubren la cúpula. Estos ilustran, en círculos concéntricos, el Génesis, la historia de José, la vida de Cristo y la de San Juan Bautista.

Florencia, además del Baptisterio cuenta con una gran variedad de alicientes turísticos para que nos sea imposible no visitarla. Necesitarás tres días para ver todo lo que te ofrece la ciudad con el tiempo que se debe, por lo que te recomendamos que busques un alojamiento en la ciudad, y a poder ser lo más cerca posible del casco histórico. Puedes buscar en Oh-Florencia, donde encontrarás hoteles y apartamentos en toda la ciudad, pero destacan sus alojamientos cerca de los lugares de más interés de Florencia, como su Catedral, el Ponte Vecchio… y muchos sitios con encanto más.

Disfruta de Florencia y no dejes de examinar con todo detalle las puertas del Baptisterio, ¡te encantarán!

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