Santa Sofía, un icono de Estambul

Santa Sofía, la iglesia de la Divina Sabiduría, es una antigua iglesia ortodoxa situada muy cerca de la mezquita Azul en Estambul. Se trata de uno de los espacios cerrados más grandes del mundo, y una inconmensurable proeza arquitectónica. La primera basílica se terminó en el año 360, pero se quemó totalmente en el año 532, y fue posteriormente reconstruida por el emperador Justiniano como la iglesia más bella del Imperio romano.

Sin duda alguna, si uno viaja Estambul debe visitar este magnífico monumento religioso tanto por su belleza exterior e interior como por su magnífica ubicación. Hoy en día, se ha convertido en un museo desde que Mustafa Kemal Atarük lo reclasificó en 1935. Está abierta todos los días excepto los lunes.

Justiniano casi vació las arcas del Imperio en su suntuosa construcción. Trajo mármol y otros materiales de construcción desde Asia y Egipto, y saqueó como columnas de Efeso. La monumental cúpula central abarca unas 30 metros y se apoya en dos medias cúpulas y en los enormes contrafuertes que la rodean, formando un impresionante espacio interior.

La columna de los Lamentos, hecha de piedra porosa, absorbe agua de la cistena inferior y se dice que tiene propiedades curativas. También hay que ver la fuente del siglo VIII, las tumbas de los sultantes y las urnas de alabrasto de Bérgamo.

En 1453, después de que la ciudad cayera en manos turcas, Santa Sofía se convirtió en una mezquita, y se la añadieron posteriormente los cuatro minartes que la rodean: el minarete de ladrillo lo añadió Mehmet el Conquistador; el más delgado, Bayezit II; y los dos más anchs, Selim II.

La mayoría de los sultanes añadieron algo a las iglesia, especialmente Mahmut II que, entre otras coas construyó una hermosa biblioteca. Muchos de sus tesoros fueron saqueados a lo largo de los siglos, y los cruzados se llevaron incluso las puertas talladas de bronce y el trono de oro y plata.

Tanto los mosaicos originales como sus recambios iniciales han desaparecido, pero entre los que quedan , los más bonitos están  en la galería de las mujeres y algunos de ellos, como el Cristo Pantocrátor, son imponentes incluso en su estado actual.

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