Praga, una de las ciudades más bellas del mundo

Praga es la capital de la República Checa y se encuentra en una curva del río Moldava, aproximadamente a medio camino entre Berlín y Viena. Está erigida sobre siete colinas cubiertas de castillos e iglesias, con el castillo de Praga, en al ribera oeste, dominando la ciudad.

 El casco histórico de Praga fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1992.  Su belleza y patrimonio histórico la han convertido en una de las veinte ciudades más visitadas de todo el mundo.

Desde el final del comunismo, Praga se ha erigido en un destino turístico enormemente popular, particularmente entre los jóvenes que acuden para disfrutar de su cultura de los cafés y su animada vida nocturna en un entorno precioso.

El complejo del castillo alberga algunas de las iglesias y los museos más destacados de la ciudad. El castillo fue fundado en el siglo IX. Frente a la puerta se encuentra el palacio Sternberg, en el que está la galería nacional con su soberbia colección de maestros clásicos. El segundo patio contiene los preciosos jardines reales y en el tercer patio está la catedral de San Vitus, un sensacional edificio gótico.

Bajos los muros del castillo descansa Malá Strana, el “pequeño barrio”, donde se halla la maravillosa catedral de San Nicolás y muchos edificios tan antiguos como preciosos.

Además, hay que cruzar el puente Carlos. Este puente peatonal fue construido en 1357 y tiene torres en sus dos extremos desde las que se tiene vistas estupendas.

El Stare Mesto, “la ciudad antigua”, es una fascinante maraña de callejones y callejuelas adoquinadas. Ocho plazas rodean la enorme plaza de piedra que es su corazón, y hay soberbias iglesias y palacios para visitar.

Por último, en Praga hay que contemplar el ayuntamiento de la ciudad antigua, las sinagogas de Josefov, el jardín Wallenstein, Troja, el muro de John Lennon, el castillo Vysehrad y el reloj astronómico.

Foto vía Living Viajes

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