El barrio rojo de Amsterdam

El barrio rojo es, sin duda alguna, la zona más visitada de Amsterdam, la capital de Holanda. Relativamente en calma durante el día, el barrio se anima de noche cuando se encienden las luces rojas. Una multitud de curiosos, abordados por ganchos y camellos, circulan por los muelles, mientras que de la Zeedijk llegan los efluvios orientales que anuncian el muy discreto barrio chino de Amsterdam. Cargado de ironía, este barrio poco católico acoge dos iglesias, una de ellas clandestina…

1º. Oude Kerk (La iglesia Antigua):

Con sus casitas pegadas a los costados, parece una nave abandonada en medio de este océano de perdición. Su campanario octogonal de estilo gótico-renacentista, como el resto del edificio, servía de antaño de guía a los martirios. Su interior desnudo se usa en ocasiones para conciertos.

2º. Amstelkring Museum:

Esta casa con aguilón puntiguado fue construida en 1663 por el marchante alemán Jan Hartam. Ese mismo año adquirió dos casas adyacentes e instaló un lugar de culto clandestino. En 1888, la fundación privada Amstelkring se ocupó de restaurar la casa y de transformarla en museo. Hoy en día, todavía se celebran oficios en la iglesia y se organizan conciertos.

3º. Oudezjids Voorburgwal:

A dos pasos del antiguo puerto, este canal estuvo destinado a convertirse en cuartel general de pescadores y pecadoras. En escaparates iluminados por neones rojos damas con muy poca ropa se exhiben esperando su siguiente cliente. No hay ambigüedad en cuanto a la profesión que se ejerce.

4º. Schreierstorne (La Torre de las Plañideras):

Desde lo alto de esta torre las mujeres de los marinos veían alejarse a quienes corrían el riesgo de no volver a ver. En el primer piso, se ha instalado un café y en el segundo, una tienda.

5º. Cirelli restaurant:

En este viejo almacén, decorado con un toque de fantasía, se comen las mejores pastas de Amsterdam. No hay que perderse la escultura-mesa , obra del escultor Alexander Schabracq.

6º. Geels&Co:

No es un coffeeshop, sino una tienda donde se vende, después de un siglo y medio, excelente café tostado in situ.

Foto vía Amsterdam

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