Según sus habitantes, Bergen es una ciudad con los pies en el mar, la cabeza en las nubes y el corazón en su justo lugar. Situada en la costa, la ciudad portuaria de Bergen, una de las localidades más antiguas de Noruega y en otro tiempo capital del país, siempre estuvo frente al mar y a las tierras extranjeras.

Rodeada por miles de islas y arropada por siete montañas, Bergen está considerada la ciudad más bella de Noruega y una de las más llamativas de Europa y, a pesar de los numerosos incendios que ha sufrido, continúa siendo la ciudad con el mayor número de construcciones de madera del mundo.

Además de sus elegantes calles con casas de madera en fila, una tras otra, Bergen sorprende por su amor a la música, que se ve reflejado en magníficos edificios como el Palacio Lyssen, la residencia de verano del violinista Ole Bull. Este palacio llama la atención por su estilo claramente morisco pues el famoso músico quería tener en Noruega lo que él definió como “su pequeña Alhambra”.

Por otro lado, una de las zonas más bellas de Bergen es el barrio de Bryggen, cuyo nombre significa el muelle y que fue donde se levantaron las primeras casas de la ciudad, pues durante el dominio de la Liga Hanseática los comerciantes alemanes se instalaron aquí. Los edificios más antiguos de este pintoresco conjunto arquitectónico datan de 1702 y han sido declarados por la Unesco Patrimonio de la Humanidad.

Asimismo, no hay que perderse las imprescindibles excursiones en barco por los fiordos y la subida a la montaña de Floyen. Desde allí se tiene una espléndida vista de la ciudad y encima la subida se realizar en un funicular que sale del centro de la villa.

Pero el gran encanto de Bergen no es solo la ciudad en sí misma, sino que desde ella se pueden iniciar algunas de las rutas más hermosas de Noruega, en las que vista queda extasiada por los impresionantes paisajes y fiordos como el Sognerfjorden, el fiordo más largo y más profundo no sólo de Noruega sino de todo el mundo, pues tiene 180 kilómetros de extensión y casi 1.300 metros de profundidad.

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