Viajar a Bath, Inglaterra

Existen lugares increíbles y únicos en el mundo, uno de ellos es Bath, una preciosa ciudad situada al suroeste del Reino Unido. Bath guarda fantásticos tesoros arquitectónicos y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Vista del Prior Park Garden en Bath
Vista del Prior Park Landscape Garden

¿Qué ver en Bath?

Los visitantes encontrarán una ciudad repleta de cosas para hacer, con tan sólo un paseo por sus calles se pueden descubrir más de 5.000 edificios destacados por su importante valor arquitectónico, como por ejemplo el Teatro Real (Royal Theatre), pero sin duda una de las mayores atracciones de esta maravillosa ciudad son sus manantiales de agua caliente, los únicos en toda Gran Bretaña.

Baños Romanos de Bath

Estas termas eran utilizadas ya hace más de 2.000 años por celtas y romanos, fueron estos últimos los que construyeron un gran complejo de baños dedicados a la diosa Minerva. Hoy, se pueden visitar las ruinas de las termas romanas originales y el templo con audio guías en español. En verano, durante los meses de julio y agosto, en los horarios de última visita, el recinto se ilumina con antorchas creando una atmósfera maravillosa, lo que hace si cabe más especial aún la visita a los Baños Romanos. 

Baños Romanos, Bath
Balneario de Termas Romanas en Bath

El lugar ha sido reformado ya en el siglo XXI, dando lugar a las inmejorables instalaciones del Thermae Spa Bath, lugar para disfrutar y relajarse con fantásticos tratamientos y terapias termales. Cuenta con una piscina de aguas calientes en la azotea del edificio al aire libre, sala de vapor y por supuesto, acceso a los fantásticos Baños de Minerva originales utilizados en su día por los romanos.

Otra de las visitas imprescindibles en Bath es el impresionante Royal Crescent: un edificio diseñado por John Wood, construido entre 1767 y 1775, y que consiste en una edificación en forma de media luna con una zona ajardinada de grandes dimensiones justo enfrente. Consta de 30 viviendas, en una de ellas se encuentra el Hotel Royal Crescent. El número 1, la primera vivienda que se construyó, está abierta al público para que se pueda ver cómo eran las viviendas georgianas y sirvió durante mucho tiempo de alojamiento para la aristocracia que visitaba la ciudad de Bath.

Impresionante vista del edificio Royal Crescent, Bath
Impresionante vista del Royal Crescent

La Abadía de Bath, cuyo nombre completo es Abadía de San Pedro en Bath, fue construida en 1449, sin embargo su emplazamiento ha sido lugar de culto desde el siglo VII d.C. Es un templo anglicano y monasterio benedictino, que estuvo más de 70 años en ruinas tras la disolución de los monasterios ordenada en 1539 por el más que famoso rey Enrique VIII. No fue hasta 1616 cuando el edificio fue restaurado, dando lugar a la increíble construcción que podemos disfrutar en la actualidad. Se puede visitar de forma gratuita aunque a la entrada nos sugieren una donación por ticket de 2,5 libras.

Todos los días excepto los domingos, se puede visitar la Torre de la Abadía, desde arriba y tras subir (y sufrir) 212 escalones, podemos disfrutar de una panorámica excelente de toda la ciudad de Bath. El precio de la entrada general es de 6 libras y de 3 libras para los menores de 5 a 15 años, que deben ir acompañados de un adulto, no está permitido el acceso a niños menores de 5 años.

Vista de la Abadía de Bath
Vista exterior de la portada de la Abadía de Bath

Si eres un insaciable viajero y aún no has tenido suficiente, no puedes dejar pasar la oportunidad de visitar los alrededores de Bath. Las colinas de Cotswolds, con pueblos y aldeas encantadores, los monumentos sin duda conocidos en todo el mundo como Stonehenge y Avebury, y los lagos y valles de Somerset. Y como no, la vibrante y animada ciudad de Bristol.

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