Kew Gardens, un icono londinense

Si viajamos a Londres tenemos que ver muchos lugares. Uno de ellos es son los Royal Botanic Gardens de Kew. Suele haber mucha gente en vernao, especialmente los fines de semana. La mejor época para visitarlos es primavera, pero cualquier estación es buena para disfrutar de las 120 hectáreas de césped, jardines muy trabajados en  invernaderos.

Además de ser de uso público, Kew Gardens es un importante centro de investigación y, incluso hoy en día, la colección británica más exhaustiva del mundo. Kew Gardens en Kew Road en el barrio de Surrey. Los jardines abren desde primera hora de la mañana hasta el amanecer.

Para tener una visión completa, conviene subirse al minitren  Kew Explorer, que permite subir o bajar en cualquier de las paradas del recorrido. El circuito completo dura unos treinta minutos.

Si se llega en Metro y se entra por la Victoria Gate, en seguida se ve un gran estanque desde la enorme Palm House, un invernadero de metal y láminas curvas de cristal que guaree a todo tipo de plantas tropicales exóticas.

Al noroeste del Palm House, se encuentra la diminuta, pero irresistible, Walter Lilly House que data de 1852. Más al norte se halla el impresionante Princess of Wales Conservatory, inaugurado en 1987, que acoge 10 tipos de zona climáticas diferentes controlados por ordenador. Hacia el oeste desde la galería se llega al palacio de Kew, una antigua residencia real que en su día se conocía como Dutch House, fechada en 1631.

Si se cruzan los prados desde el palacio en dirección sur se pasará por un gran lago que discurre de oeste a este. Al sudoeste está la Queens Charlotte’s Cottage, una casa de verano de madera utilizada por Jorge III y su familia. Al este de la casa se halla la Japanese Gateway y la Great Pagoda.

Por último, en dirección norte se llega a la Temperat House de 180 metros de longitud, otro maravilloso invernadero de hierro y cristal. A su derecha se encuentra la Marianne North Gallery.

Foto vía Encyclopedia Britannica

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