Baños y piscinas en Budapest

Baños Széchenyi

Budapest, la capital de Hungría, es una de las grandes ciudades balnearias de Europa. De sus fuentes termales manan a diario más de 80  millones de litros de agua muy mineralizada.

La mayor concentración de fuentes se da en Óbuda, cerca del monte Géllert; en el terraplén de Buda, cerca de la isla de Margarita; y en ésta última. Los baños han existido desde épocas romanas, pero fueron los turcos quienes mejor explotaron los recursos naturales de Budapest. Hoy en día existe una amplia ofera de baños y piscina de uso terapeútico y recreativo.

1º. Piscina Olímpica Hajós:

La piscina fue proyectada por Alfred Hajós, el primer húngero que ganó una medalla de oro olímpica en 1896. En las paredes cuelgan las placas de mármol grabadas en oro que recuerdan a los numerosos campeones olímpicos húngaros.

2º. Baños Király:

Construidos por los turcos en el año 1566, estos baños magiares presetan genuinos rasgos otomanos.

3º. Baños Lukács:

Estas piscinas termales del siglo XIX abren todo el año y atraen por igual a los turistas y a los habitantes de Budapest.

4º. Baños Gellért:

La piscina principal de este famoso balneario de Buda encanta a los bañistas por su bello interor Secesión, sus columnas de mármol y vistoso mosaicos.

5º. Palatinus Strand:

Con siete piscinas, fuentes termales, toboganes y un tranquilo emplazamiento en la isla de Margarita, este complejo de baño es quizá el más bello del continente europeo.

6º. Baños Rudas:

Los baños turcos más conocidos fueron construidos durante el siglo XVI y conservan una cúpula y una piscina octogonal otomanas.

7º. Dagály Strand:

Hace medio siglo se descubrío que el agua de una charca que había en este lugar era beneficiosa para la salud. En la actualidad, existe aquí un vasto complejo de piscin al aire libre para adultos y niños, un centro de hidroterapia y un gimnasio.

8º. Baños Széchenyi:

Este balneario cuenta con los baños termales más calientes de Budapesta y con el atractivo añadido de su magnífica arquitectura neobarroca. La temperatura del agua alcanza tal punto que incluso durante el invierno acuden numerosos visitantes.

Foto vía Széchenyi

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