Pilos, una sorpresa griega

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Pilos es un pintoresco pueblo situado en la costa jónica del Peloponeso meridional, frente a la bahía de Navarino, que está cerrada al oeste por la larga isla de Sfaktiría (Grecia). Pertenece a la provincia de Messinía.

En junio de 1827 estas aguas fueron escenario de la famosa batalla de Navarino; la victoria de la flota anglo-franco- rusa sobre los turcos significó la independencia de Grecia.  El puerto se abre en la misma plaza principal, porticada, en cuyo centro hay un monumento dedicado a la guerra de independencia griega, realizado en 1927.

A continuación, se puede ver el Museo que abre todo los días entre las 8.30 y las 15.00 horas, excepto los lunes. En él se exponen objetos de la época prehistórica y micénica, y recuerdos de la guerra de independencia griega de 1821.

Luego, hay que vistair el Niókastro, una fortaleza turca, construida en 1573, desde cuyos bastiones y murallas almanedas se divisa toda la ciudad; fue restaurada durante el siglo XIX. Desde ella también se disfruta de una vista panorámica sobre la bahía y la isla de Sfaktiría.

También hay que fijarse en el Paliókastro. Esta fortaleza, construida por los francos en 1278, está ubicada en la costa, en el mismo lugar que ocupaba la antigua acrópolis. Conserva su muralla almenada y un reducto fortificado. A los pies del castillo se halla la denominada gruta de Néstor, con estalactitas.

Además, recomiendo pasear por la isla de Sfaktiría. Esta isla, a la que se puede acceder con barca motora, está situada en la bahía, frente al puerto. Su relieve es muy accidentado, la vegetación se compone principalmente de arbustos, y tan solo está habitada por unos cuantos pastores. Si se va por la costa desde la bahía, se pueden ver algunos monumentos conmemorativos.

Por último, a doce kilómetros de Pilos se encuentra Methóni, una modesta localidad costera que debe su origen a una antigua fortaleza, construida en el siglo XIII por los venecianos para defender el puerto de Modon, en el que hacían escala sus barcos mercantes. Y a catorce kilómetros está el Palacio de Néstor.

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