El Monte Athos

El Monte Athos está situado en la más septentrional y más hermosa de las tres penínsulas que se extienden como dedos desde Halkidiki, en la región de Macedonia, al nordeste de Grecia, a unos 140 kilómetros al sudeste de Tesalónica.

El Monte Athos, conocido como el monte sagrado, es el mayor tesoro de la fe ortodoxa griega y toda la península está dedicada al culto a Dios. Sólos los hombres pueden solicitar la visita, y deben hacerlo a través de la oficina de perenigración del Monte Athos en Tesalónica, con al menos seis meses de antelación.

Es la república monástica más antigua y entre sus reglas, que la rigen desde hace más de mil años, están la de que las mujeres no pueden acercarse a menos de 500 metros y que no se permiten imágenes de las mismas.

El Monte Athos cubre un área de 350 kilómetros cuadrados y es una zona con gobierno autónomo del estado de Greevr. Está dividida en 20 monasterios autónomos y varias comunidades monásticas más pequeñas conocidas como sketae. Estas comunidades operan tres tipos distintos de institución monástica: coenobitic, en la que los monjes viven y oran juntos; idiorrythmic, en la que los monjes organizan su propio tiempo y sólo se juntan los domingos y los días sagrados; y la solitaria, en la que los monjes viven como ermitaños en cuevas de los acantilados.

La península posee una belleza extraodinaria. Las laderas de las montaña están cubiertas de antiguos árboles perennes, y alcanzan su punto más alto a 2.033 metros sobre el límite de los árboles. Existen 1.453 especies de plantas, 37 especies de mamíferos y 14 de reptiles, además de numerosas aves.

Es uno de esos lugares que te trasladan  a un mundo antiguo. El Monte Athos está muy alejado de la vida moderna. Visitarlo es toda una experiencia, aunque sólo puedan hacerlo los hombres. Por supuesto, el Monte Athos es Patrimonio de la Humanidad ya que no tiene parangón.

Foto vía Ideas para Viajes

1 Comentario

  1. Qué sitio más extraño…Si fuese monje de esos me apuntaría al idioritmic, cada uno a su bola menos los días de fiesta. Es bastante más sensato que la vida solitaria y el comunismo religioso, EMHO…

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