La Plaza Mayor de Madrid

Uno de los mayores iconos de Madrid es su Plaza Mayor. Todo aquel que visita la capital de España queda prendado de esta bella plaza madrileña. La Plaza Mayor es el corazón de Madrid. Pasear por ella es una de las principales atracciones turísticas de la ciudad española.

La Plaza Mayor forma un maravilloso espacio rectangular repleto de balcones, pináculos, mansardas e inclinados tejados de pizarra. Con su ambiente teatral, la plaza tiene un sabor típicamente castellano. Se construyó para albergar numerosos eventos, tanto corridas de toros y desfiles como ajusticiamientos y autos de fe, presenciados a menudo por los monarcas españoles.

La construcción de la Plaza Mayor como sustitución de las casuchas del lugar comenzó en 1617, y en dos años ya estaba terminada. El arquitecto, Juan Gómez de Mora, fue el sucesor de Juan de Herrera, responsable de El Escorial, el palacio-monasterio de Felipe II. Gómez de Mora siguió el estilo de su maestro, aunque con las líneas más suaves.

La parte más bella de esta construcción porticada es la Casa de la Panadería, cuya fachada, restaurada hace unos pocos años, está decorada con frescos alegóricos. Toda  una joya de este precioso lugar.

La estatua ecuestre del centro representa a Felipe III, responsable de la edificación de la plaza. Iniciada en Italia por Juan de Bolonia y terminada por su alumno Pedro de Tacca en 1616, la estatua fue trasladada a la Plaza Mayor en 1848 desde la Casa de Campo.

Hoy en día la plaza está rodeada de cafés y restaurantes con terrazas y en ella se celebra un mercado filatélico y numismático los domingos por la mañana, así como el tradicional mercadillo navideño.

La puerta del sur da a la calle de Toledo y a las calles donde se instala el famoso mercadillo de El Rastro. La escalinata de la esquina suroeste desciende bajo el arco de Cuchilleros y conduce a una zona llena de mesones tradicionales.

Por último, hay que recordar que el primer gran acontecimiento público celebrado aquí fue la beatificación del patrón de Madrid, San Isidro, en 1620. Además, se debe destacar la llegada apoteósica de Carlos III proveniente de Italia en 1760.

Foto vía Living Viajes

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