Burgos, la sobriedad castellana

Burgos es una preciosa ciudad ubicada en el norte de la Península Ibérica, capital de la provincia homónima y perteneciente a Castilla-León (España). Se halla a 244 kilómetros de Madrid y a 115 kilómetros de Vitoria.

Con Alfonso VII, quien se vuelca con  el proyecto catedralicio y la fundación de las Huelgas, se asienta el gótico en Burgos durante tres siglos, hecho que se remata hispanizando el exquisito arte de germanos y flamencos como Juan y Simón de Colonia, Gil de Silóe y Felipe Bigarny, en la cumbre del siglo XV.

El arco de Santa Clara y la subida por el Paseo de los Cubos permite descubrir  los restos de la muralla, y después de evocar el solar del Cid, se llega al viejo castillo, en el que sobresale el espléndido mirador aéreo de la Catedral y toda la ciudad.  

La Catedral de Burgos es el principal icono de la ciudad castellana. En la puerta del Sarmental, posiblemente  la más bella del gótico español, el obispo Mauricio da la bienvenida al visitante. Al traspasarla, se contemplar  otra obra maestra: la puerta de entrada al claustro.

La visita guiada del interior de la Catedral   sobresale por la capilla del Condestable, el coro, la linterna del crucero, la escalera Dorada, los relieves del trasaltar de la girola, la capilla de la Presentación, la sacristía, la sala capitular y varios retablos y sepulcros. Además, hay que fijarse en el claustro y la fachada principal.

En el entorno de la Catedral de Burgos se pueden ver  las iglesias de San Nicolás, de San Esteban, San Gil y San Lesmes. Asimismo, recomiendo contemplar  la filigrana del Palacio de los Condestables (Casa del Cordón), sin olvidar la fachada y patio de la Casa de Miranda.

Otra cita imprescindible es el Monasterio de la Huelgas. Se trata de un histórico recinto, fundado por Alfonso VIII y panteón real, de incontaminado aire medieval, que pese a la clausura permite la visita guiada del templo y otras dependencias.

Por último,hay que ir  a la Cartuja de Miraflores. Los jardines de acceso y la visita exterior ya predisponen para esta magnífica visita, permitida por los cartujos libre de guías, ya que  ante el retablo y los enterramientos de Siloé solamente cabe el deleite de la admiración reposada.

Foto vía Absolut Burgos

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