La isla de Korcula, una belleza croata

Korcula es una isla larga y estrecha, situada al sur de la península Peljesaca, en Dalmacia del Sur (Croacia). Se puede llegar a Korcula en transbordador desde Dubrovnik o Split.  Se cree que la isla recibe su nombre de los términos griegos korkyra melaina, por los densos bosques de pino que la cubrían antiguamente. El primer asentamiento data del año 6.500 antes de Cristo.

La ciudad de Korcula, en la costa nordeste, suele describirse como una especie de Dubrovnik en miniatura, por sus techos de tejas de terracota y su situación junto al mar en una pequeña península fortificada. La isla ha cambiado de manos varias veces a lo largo de los siglos, pero el patrimonio arquitectónico que dejaron los venecianos entre 1420 y 1779 es inigualable.

La puerta de la Tierra es la principal entrada a la vieja ciudad fortificada, y sobre el arco puede verse el símbolo de Venecia, el león alado de San Marco,. La gótica-renacentista catedral de San Marco se alza en la plaza principal de la localidad croata. La puerta construida por Bonino de Milán en 1412 tiene a Adán y Eva a cada lado, y San Marco sobre ellos. En el centro de la fachada hay una roseta preciosa. El interior renacentista fue tallado por un picapedrero, y contiene tesoros como una antigua y magnífica pintura de Tintoretto.

Junto a la catedral se encuentra el palacio del Obispo, construido en el siglo XVII, que alberga el tesoro de la ciudad. Frente a este palacio se halla el museo de Iconos, situado en el palacio Gabrielli, un edificio renacentista del siglo XVI.

Por último, la isa de Korcula es famosa por la moreska, una danza de espadas medieval originaria de España y que hoy en día se celebra durante el verano en un jardín junto a la puerta de la Tierra.

Foto vía VIAVINUM

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