La plaza del mercado de Bremen

Bremen,  la ciudad costera más antigua de Alemania, antiguo asentamiento pesquero, es hoy en día el segundo puerto del país tras Hamburgo. En Bremen , sobresale la Marktplatz (plaza del mercado) por su belleza y algunos edificios que se remontan al siglo XIII. Ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.   

El centro de la ciudad está protegido por una estatua de 9 metros conocida como Roland, blandiendo la “espada de la justicia” y un escudo decorado con un águila imperial. Se cree que mientras la estatua se alce en la plaza del mercado, Bremen seguirá siendo una ciudad libre. Así, durante la Segunda Guerra Mundial, se tomaron grandes medidas para salvaguardar la estatua.

El Ayuntamiento, situado en la plaza del mercado, se construyó durante el Sacro Imperio Romano Germánico, a principios del siglo XV. Construido en estilo gótico, el edificio fue renovado siguiendo el estilo del Renacimiento de Weser local a principios del siglo XVII.

Al otro lado de la plaza, frente al Ayuntamiento, se halla el Schötting, una casa consistorial del siglo XVI, mezcla de estilos gótico y renacentista. Constrata con esta antigua obra maestra, y también la complementa, el parlamento de Bremen, una moderna estructura de 1966 de vidrio, hormigón y acero.

La Böttcherstrasse, que va desde la Markplatz hasta el río Weser, es una reproducción de ladrillo de uan calle medieval, en la que hay boutiques, cafés, un museo y varias galerías de arte. Fue inaugurada en 1926 y reconstruida tras la  2ª Guerra Mundial.

La Kunstsammlungen Böttcherstrasse está formada por dos edificios contiguos: el Roselius-Haus, una casa de mercaderes del siglo XVI con una colección de objetos artísticos y muebles medievales; y el museo Paula Modersohn-Becker, dedicado a la destacada artista de Bremen, que contiene sus mejores cuadros y dibujos. En los pisos superiores, se albergan las obras del escultor, pintor y arquitecto Bernhard Hoetger.

En resumen, uno debe pasear por el casco antiguo de Bremen, disfrutar con su plaza del mercado, maravillarse con sus edificios, deleitarse con un paseo junto a la ribera del río Weser y captar el espíritu de esta bella ciudad alemana.

Foto vía  Diario de un Turista

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